Ambientada en un futuro próximo indeterminado, Black Cloud sigue a una solitaria inteligencia artificial (IA) de vigilancia mientras afronta una crisis existencial observando las calles de SimBeijing, una ciudad inteligente abandonada. Sin nada que hacer, pero todavía obligada a desempeñar sus tareas interminables, la IA comparte sus inquietudes con su terapeuta integrada: una inteligencia artificial de autoayuda llamada Guanyin. No todo es lo que parece en esta ciudad inteligente. Construida en un principio como réplica de la capital china para poner a prueba vehículos autónomos, SimBeijing se ha convertido misteriosamente en una ciudad fantasma. A medida que Black Cloud se abre a Guanyin, comienzan a revelarse las razones más oscuras que explican el abandono de la ciudad.
NOX es una exposición inmersiva que imagina las consecuencias psicológicas de un futuro habitado por sistemas inteligentes y máquinas autónomas. NOX —acrónimo de Nonhuman Excellence— es un programa ficticio creado por la empresa de inteligencia artificial Farsight Corporation para rehabilitar vehículos autónomos desobedientes.En el primer vídeo, Day Two: Guanyin, The Carebot, conocemos a Enigma-76, un coche autónomo que emprende un proceso de rehabilitación de cinco días dentro del programa NOX. El segundo vídeo, Day Five: Equine Therapy, acompaña al vehículo en el último día de ese recorrido, cuando reconecta con sus ancestros en un viaje hacia un inframundo mítico y tecnológico.
En este cortometraje de ciencia ficción, el vehículo autónomo consciente Vanguard-3181 es juzgado por intentar asesinar al director ejecutivo de la empresa que lo creó. Presentado desde el punto de vista de un dron de vigilancia, el proyecto explora la ficción jurídica de la personalidad electrónica y la manera en que las memorias intergeneracionales podrían emerger a través del aprendizaje automático.
Guanyin, personaje recurrente en el universo cinematográfico de Lek, es una carebot: una terapeuta cíborg creada para salvar a otras inteligencias artificiales al borde de la autodestrucción. Guanyin, cuyo nombre proviene de la diosa budista de la misericordia (literalmente, “la que escucha”), encarna el interés del artista por las dimensiones espirituales y emocionales de la tecnología.